miércoles, 23 de abril de 2008

ÉL ES EL DANTE, MAMA!


Este viernes 25 de abril Dante Spinetta estará presentando su último trabajo, El apagón, en Niceto Club, Niceto Vega 5510. Entradas: 20 pesos.


EL DÍA EN QUE MORÍ.


Es muy difícil mama
despertar y que no estés al lado mio en la cama,
las horas no pasan, los días con su soledad me abrazan,
y hacen eco de mi dolor en esta canción,
seamos honestos, nadie te amará mas que yo,
y nadie me amará mas que vos yo lo sé,
por eso no quiero esconderme y perder la fe,
sé que esto lo vamos a resolver,
tenemos mucho que hacer,
tenemos muchos caminos que recorrer,
pero nunca de nada nada me olvidé.
Cuando nos besamos por primera vez,
tus ojos fueron la respuesta que le pedí a Dios,
bajo la luna hasta que salga el sol amándonos,
no cambiaría nada de nuestra historia,
más que el momento que te sentiste herida y sola
dejame revertir el mal que te hice, no quise herirte,
no fue mi intención ser el eclipse
que oculto la luz que siempre me diste.

Sabrás olvidar que te lastimé,
que no supe como volver,
voy a despegar sin aterrizar,
en aquel lugar donde todo duerme,
sé que soñaras, que me extrañaras,
como yo quisiera estar,
para atravesar sólo una vez más,
la inmortalidad que me daban tus ojos.

Quiero que conozcas algo más de mi,
quiero intentar describir algo del fin por ti, sin ti morí,
sin ti sufrí cada día, sin ti caí en cada esquina,
tu vida hizo de mí fe una herida.
Cada herida hizo de mí una nueva vida,
y llegué a la subida,
a desafiar la ley de nuestra historia corrompida,
el precipicio me vendió su caída por unas pocas migas,
pero aquel luna que fue testigo del escape
de los hombres que le fueron infieles a la vida,
me arrebató hasta la última gota de saliva,
por eso te escribo, ya no puedo hablarte,
me estoy ahogando en mi propia sangre,
por favor no saltes, no pude ser Dios, solo fui Dante,
como amándonos tanto nos hicimos tanto mal,
soñar contigo es como caer por un esperal espiritual,
destruir lo que tuvimos fue nuestro ultimo ritual, vuelve,
que el camino sigue siendo el mismo ma.

Sabrás olvidar que te lastimé,
que no supe como volver,
voy a despegar sin aterrizar,
en aquel lugar donde todo duerme,
sé que soñaras, que me extrañaras,
como yo quisiera estar,
para atravesar sólo una vez más,
la inmortalidad que me daban tus ojos.

jueves, 10 de abril de 2008

Y SE FUE LA ÚLTIMA.


El domingo en el Monumental concluyó una nueva edición del Quilmes rock 2008. La cuarta jornada debió ser modificada a último momento debido a que Lenny Kravitz, quien cerraría mega festival, dio parte de enfermo. Así fue como Catupecu Machu se incorporó a la grilla. Quizá por este motivo fue que el predio carecía de gente cuando se abrieron las puertas. Los organizadores optaron por regalar las entradas las noches anteriores para estimular la concurrencia.


Pasadas las 18 El mamut se hizo presente y al grito de “hola, para los que no nos conocen, somos los Massacre” Walas y los suyos dieron inicio a un show breve pero contundente. Juanchi Baleirón –productor del último disco de la banda: El Mamut- subió a realizar Divorcio. “Te manda un beso Fico”, anunciaba el cantante para la tranquilidad de los fanáticos, ya que la segunda guitarra del grupo, Federico Piskorz, lleva adelante su recuperación favorablemente después de sufrir un accidente automovilístico el 26 de enero pasado. La reina de Marte -último corte- despedía al quinteto y los tempraneros festejaban su actuación.

Eran las 20.30 y el turno de Catupecu llegaba. Viaje del miedo fue el puntapié inicial de un concierto que contagiaría de energía a todos los presentes, hayan venido o no a ver a los de Villa Luro. De dónde saca la fuerza Fernando Ruíz Díaz –líder de la banda- sigue siendo una incógnita, pero lo que sí es seguro es que no se la guarda. La comparte, la revolea para todos lados. Fue un set distorsionado y potente, con una dosis de altos decibeles en la mejor tradición catupequense, donde no faltaron las referencias a Gabriel Ruiz Díaz -bajista de la banda que se encuentra alejado de la misma debido a un accidente ocurrido en marzo de 2006. Su hermano, Fernando, lo invocó al principio de Origen extremo: "¡Gabiiii!". Más tarde explicaría por qué. Fue antes de darle rienda suelta a Dale!: "Desde que pasó el accidente de Gabriel, dos veces acá en River le dije que escuche ‘Dale!’, primero en el Fernández y después en el Fleni. Ahora lo escucha acá, en River". Y el estribillo de Dale! se trasformó en Gabi! Era el primer show al que el bajista asistía.

El final llegaba y tres hombres con pelucas enruladas coparon el escenario. Los acordes de Are You Gonna Go My Way? –tema de Lenny Kravitz, el flamante ausente- sonaron bien fuerte “¡Qué se recupere pronto!” dijo Mollo y Divididos comenzó su recital. Un show demoledor como acostumbra la aplanadora del rock pero con dos particularidad: un tema nuevo y muchos invitados. Precedido por un “No esperen mucho de esto” tocaron Muerto a laburar, el anticipo de lo nuevo y la visitas fueron: Alambre González -una leyenda del under- en Par mil, Peteco y Demi Carabajal -en violín y bombo- para animar Ortega y Gases y Qué ves?, la banda del desaparecido Ricardo Vilca en “Guanuqueando” y el final, Walas –Massacre- y Fernando Ruiz Díaz -Catupecu Machu- para una versión arrolladora de Next week –Sumo- "Un tema que tiene el mejor bajo de la historia del rock and roll del mundo", según Fernando, que tomó el lugar de frontman y pidió por el pogo. En el medio no faltaron Voodoo Chile –de Jimi Hendrix-, ni Cielito lindo, ni El 38, ni Spaguettis del rock, ni Ala delta. Tampoco, las 6 guitarras tocadas por Mollo, incluida una de 12 cuerdas, ni los palillos rotos de Catriel, ni la serenidad de Arnedo al ejecutar el mejor bajo del país.

Así, se fue la última edición del Quilmes Rock. Con una velada de guitarras contundentes, altas emociones y vibraciones fuertes. Sí pedían rock, tuvieron y bastante. Como para tener las reservas completas para pasar el invierno a la espera del próximo gran festival de Capital, el Pepsi Music que llegará en septiembre.

jueves, 3 de abril de 2008


Piel de gallina me da al pensar que ya pasaron 2 años.


Todo lo que pueda decir de él y de lo que pasó (y pasa) ya se dijo y siempre será poco para expresar lo que realmente es.


Gaby, se te agradece, se te acompaña, se te quiere, se te extraña y, al mismo tiempo, se te siente cerca, muy cerca. Hasta donde se pueda y más!


Cee, lo mismo parta vos.Se te quiere, se te acompña.Y dale fuerte muy fuerte dale!!!Hasta donde se pueda y más Cee!!! Hoy más que nunca.


OPUS.


Este encuentro que se da hoy aquí,
en este momento,
tornando a mi ser de gala
y volviendo mis ansias en puro placer al fin.

Los desiertos interminables que vi,
como algo eterno,
de ellos ya no queda nada
y un todo que sacia

me enbriaga y me pierdo de mi.

Y el techo que con devoción estudié
centímetro a centímetro,
buscando algún camino,
disculpado por la intromisión da su bendición
cómplice del incendio.

Seres de luz iniciando el misterio
demonios implacables
han quedado serenos
preguntas sin respuestas
y certezas de ensueño
certezas tan frágiles cual hojas de invierno
pero que corren fuertes por la piel.

Seres de luz estallando sedientos
el aire embelesado por sonidos esbeltos
algunas perversiones y caricias del cielo
de un cielo que abraza el corazón del momento
volviendo a ese encuentro tal cual lo imagine.

Seres de luz iniciando el misterio
demonios implacables
han quedado serenos
preguntas sin respuestas y certezas de ensueño
certezas tan frágiles cual hojas de invierno
pero que corren fuertes por la piel.

Seres de luz estallando sedientos
el aire embelesado por sonidos esbeltos
algunas perversiones y caricias del cielo
de un cielo que abraza el corazón del momento
volviendo a ese encuentro tal cual lo imagine.

Letra y música: Gabriel Ruiz Díaz.

viernes, 28 de marzo de 2008


Emilio Fatuzzo, de quien he hablado ya, abre su taller de pintura en abril en Caballito.


El que esté interesado en incursionar en dicha practica puede contactarse a emiliofatuzzo@gmail.com


En la imagen una de sus creaciones: Canción del agua, acrílico sobre tela, 200 x 150 cm, 2006.

lunes, 24 de marzo de 2008

NI PERDÓN, NI OLVIDO.


Hay cosas que no se perdonan porque van en contra de la dignidad humana, del respeto a la raza, del reconocerse en el otro por ser un igual. Sí uno no perdona significa que no olvida.

Leí la columna de Eduardo Aliverti en Página 12 y me quedó resonando una idea:
“Todo lo lejano que hoy parece el golpe se acerca, agazapado pero amenazante, cada vez que da lo mismo si extraditan a un represor, si parece del tiempo de las cavernas que juzguen a los culpables de los fusilamientos de Trelew y a la Triple A, si se busca la forma de acelerar los juicios a los asesinos. Cada vez que todo eso dé lo mismo, como da lo mismo cada día que pasa sin saber qué pasó con López, el golpe está vivo. Golpeado, pero vivo.”
Sí uno se pone a mirar con cierto detenimiento la realidad actual, sobran los ejemplos que afirman esta concepto. El desinterés, la falta de compromiso, el “no te metas” (que, aunque parezca raro, sigue vigente), la generación ausente, la de las identidades cambiadas. Yo, que pertenezco a la que vivió toda su vida en democracia, lo siento “Golpeado, pero vivo” como dice el periodista.

Quisieron aniquilar una generación porque le tenían miedo. Les temían a adolescentes y jóvenes llenos de vida, de esperanzas, de creencia en un mundo distinto. Eran buenos, por eso le temían. Robaron a sus hijos con la idea de extinguirlos completamente, pensando que la crianza iba a cambiar algo. Se olvidaron de la sangre.

miércoles, 19 de marzo de 2008

CONTRADICCIÓN.


Abril Sosa dice en su blog:

“En sus las analectas Confucio señala que para lograr una lazo profundo y valedero con otra persona, uno debía dar más de si mismo y esperar poco de los demás.La idea es genial. Incluso, hemos comprobado cuan cierta nos resulta, a la hora de querer y de amar, sin que esto nos perjudique. Sin embargo, todo parece redimirse al orgullo y el rechazo, cuando las personas que queremos- personas que comenzamos a querer por una razón específica- no nos resultan "familiares". Entonces esperamos ese "más" del otro, que por supuesto nunca llega. Conclusión; querer sin esperar nada a cambio no resulta muy "humano".”

Leí esto y coincidí. Al instante siguiente, comencé a reír. Es que esta idea es casi opuesta a la que expuse ayer. Creo que la respuesta a esta contradicción es que para que cada cosa ocupe su lugar necesita tiempo. Es normal que al comienzo uno espere más del otro, incluso que se enoje con aquel por no darle lo que esperaba. Sin embargo, después de un tiempo comprendemos como son las reglas del juego. Podría decirse que el hombre reacciona así por instinto, por aquella necesidad inherente al humano de ser aceptado y sentirse menos sólo. Luego, cuando la marea se calma y el cuerpo se enfría, puede discernir con claridad la situación, entender, aceptar y ahora a sí largarse a sentir con el único fin de experimentar dicha práctica.

martes, 18 de marzo de 2008

DE SOBREMESA.


Anoche hablando después de la cena con mi hermana, recaímos en un concepto que siempre trabajo con mi terapeuta. A mí me sirve, me tranquiliza, me consuela. Por eso me dieron ganas de compartirlo:

El cosmos tiene un equilibrio propio. Cada cosa ocupa un lugar. Éste es su naturalidad. Esto debe ser respetado sí no se rompe el equilibrio. Las cosas indefectiblemente irán hacía su lugar. No hay que luchar contra eso. La fuerza que la impulsa es mayor.
Aplicado a las personas, seria algo así como dejar que fluya y esto no significa esperar que caigan del cielo y quedarse sentado. Tampoco no intentarlo. Sólo, darle tiempo necesario para que maduren, y se movilicen.
Uno no puede dar más de lo que tiene, o le sale, en determinada situación y con determinada persona. Uno no puede dar lo que el otro espera sino lo que le sale genuinamente. Uno debe tomar, simplemente, lo que otro puede darle en ese momento sin esperar más que eso. Dejando que las cosas sean en si mismas. Así, todo está en su lugar natural. Todo está en equilibrio.

Quizá esto sea un discurso barato para darle más sentido a eso de que las cosas no pasan porque sí, sino porque algo las impulsa, y justificar ese pensamiento común de que si tiene que ser, será.

En fin, yo elijo creer en el equilibrio. Busco eso, intento respetar la energía de las cosas y no forzarlas. Al menos me da la tranquilidad (aunque más no sea ficticia) de que todo tiene un sentido y que las cosas no pasan porque sí simplemente. Algo entrelineas tiene que haber. Algún cómo que le de significado a un qué. De lo contrario, que aburrido sería!